Para sumergirse en la historia del gigante asiático, lo correcto o lo ideal es empezar por el principio, lo cual en civilizaciones tan antiguas es siempre complicado, las fuentes de primera mano escasean y las que existen tienden a mezclar la realidad y la fantasía, pero igualmente, es importante conocerlas. Abordar la historia de esta enorme civilización, implica conocer al, llamado, Emperador Amarillo (Huang di) considerado, por muchos, como el fundador de China.

En términos generales en España es poco lo sabemos de la historia China, estamos mucho más familiarizados con las civilizaciones que compartían el mar Mediterráneo como espacio vital, pero indudablemente, si te gusta la Historia, tienes que conocer la de China sino te estarás perdiendo una parte fundamental de la “película” del devenir humano.

Emperador Amarillo

Emperador Amarillo

La mitología nacional china sitúa el inicio de su cultura hace unos 5,000 años (según la evidencia material, es algo improbable). Este punto de partida legendario, se cree, fue protagonizado por el  Emperador Amarillo que reinó, según la tradición, a una de las tribus del momento, la más importante, durante cien años del 2698 al 2598 a. C.

A este prócer mítico se le fueron atribuyendo a lo largo de los siglos, extravagantes logros, historias y leyendas, que nombraré a continuación en forma de lista, para simplificar.

  • La confección de ropa
  • La fabricación de barcos
  • La fabricación de vehículos terrestres (carros de dos ruedas)
  • La construcción de casas y palacios
  • La invención del arco y las flechas
  • La invención del compás
  • El inicio de la industria de la confección de seda
  • Los principios de la medicina tradicional china
  • La invención de las operaciones militares y de la sistematización del arte de la guerra

También en su época se cree que fue inventada la escritura china y que, en sus batallas con las otras dos tribus preponderantes de la época, resultó victorioso llevando a cabo, de facto, la primera unificación de la nación china. En el terreno personal (o del cotilleo) se dice que poseía un harem de más de mil mujeres con las que practicaba un tipo de yoga sexual (también inventado por él).

Por todas estas razones, los chinos se consideran a sí mismos como descendientes directos de Huang di (si lo del harem fuera cierto, esto no sería tan descabellado).

Sobre el Emperador Amarillo todo es maravilloso, incluso su nacimiento, ocurrido después de pasar veinte años en el vientre de su madre, embarazada por un rayo caído del cielo.

Durante su vida y reinado se cree que la vida en sus dominios era todo paz, cordialidad, armonía y hermandad entre las personas y que incluso la naturaleza estaba en sintonía con semejante dicha, permitiendo las mejores cosechas y un clima favorable.

Igual de extraordinaria fue la forma en que el personaje en cuestión dejó el mundo terrenal. Lo hizo en un buque de gran tamaño construido por el mismo (cómo no) que, cuando estuvo tuvo listo junto a más de 70 funcionarios, lo abordó y se elevó, con la ayuda de un dragón dorado emergido de una grieta abierta en el cielo, hacia las alturas, alcanzando ahí la inmortalidad y la perfección espiritual.

Con tantas leyendas y virtudes alrededor del Emperador Amarillo, no es sorprendente que exista una religión que lo considera su Dios universal. Esta, fundada en Taiwan en 1952 cuenta con alrededor de 200,000 adeptos.

Tampoco es extraño que, en el lugar donde supuestamente se enterraron las ropas del emperador antes de ascender al cielo, exista hoy en día un mausoleo, proclamado por el gobierno chino como primer sitio cultural de la nación y que en las inmediaciones del lugar hayan construido, recientemente, un templo enorme aquellos que lo adoran como Dios.

Mausoleo del Emperador Amarillo - foto: Wikipedia

Mausoleo del Emperador Amarillo – foto: Wikipedia

Asimismo, no deja de sorprender que una figura tan grandiosa como la que hemos tratado haya sido considerada, por los creyentes de teorías alternativas de la historia, como un ser venido de otro planeta que en su “visita” a la Tierra dejó tras de sí un impresionante cúmulo de conocimientos.

No obstante, la explicación más simple del mito podría ser la correcta y es que no es raro que las naciones antiguas centren en personajes concretos, temporalidades y sucesos históricos muy amplios como una forma de comprimir una cantidad demasiado difícil de digerir de, a veces, confusos relatos orales acumulados durante siglos.  

Sea verdad, mito o un poco de ambas, la historia del Emperador Amarillo es básica para comprender la visión del mundo del pueblo chino y su concepción del tiempo,  por esa razón, desde ClicAsia, te motivamos a que investigues más del tema que, por restricciones de extensión, en este post no hemos podido detallar tanto como nos agradaría.

Fuente: HUECAS, Gregorio Doval. Breve historia de la China milenaria. Ediciones Nowtilus SL, 2011